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La importancia de la evolución en tu salud (Parte 1)

“Nada en biología tiene sentido si no es a la luz de la evolución”

Theodosius Dobzhansky

Antes de avanzar con la segunda parte del artículo sobre cómo mejorar la alimentación, quiero avanzar sobre unos conceptos que serán clave para entender muchas cosas acerca de la nutrición humana, la actividad física, y la salud.

Todos hemos escuchado hablar alguna vez de la evolución biológica: ese proceso que dio (y da) origen a todas las especies del planeta. Sin embargo, poca gente logra entender cómo funciona realmente, y mucho menos su relación con la salud.

En éste artículo pretendo que el lector aprenda los siguientes puntos:

  1. Qué es la evolución, y cómo funciona (al menos el mecanismo de selección natural).
  2. Cómo las especies se adaptan a un ambiente, moldeando todos sus genes.
  3. Qué ocurre cuando hay un cambio brusco en el ambiente. Desadaptación, con solo dos posibles resultados: adaptación o extinción.
  4. ¿Qué ocurrió con el ser humano?

Ahora sí, empiezo.

¿Qué es la evolución?


En simples palabras, se entiende por evolución al proceso que originó toda la diversidad de seres vivientes en el planeta tierra. Remitiéndonos a la definición que se propone en Wikipedia:

La evolución biológica es el cambio en herencia genética fenotípica y genotípica de las poblaciones biológicas a través de las generaciones y que ha originado la diversidad de formas de vida que existen sobre la Tierra a partir de un antepasado común.

Darwin propuso las bases de esta teoría en 1859 al publicar su obra: El origen de las especiesEn su obra, no solo mostró evidencia del proceso evolutivo si no que además propuso el mecanismo de cambio que lo soporta: la selección natural.

“Pero si es sólo una teoría…”

¡Como si fuera poco! Cuando un enunciado no se ha verificado se denomina hipótesis, pero si la hipótesis es sometida a pruebas experimentales y se verifica como cierta, entonces alcanza el nivel de teoría.

Quien intente desacreditar al proceso evolutivo por ser “tan sólo una teoría” se equivoca. La teoría de la evolución se verifica constantemente en la práctica, y está muy bien documentada: no sólo por el análisis de las especies actuales que viven en el planeta, si no también por los registros fósiles.

La teoría de la evolución no es materia de debate en la comunidad científica.

 ¿Cómo funciona la evolución?

Básicamente, la evolución ocurre a partir de mutaciones y selección natural. 
Las mutaciones suelen ocurrir con el paso de las generaciones (a excepción de la transferencia horizontal de genes), y proveen a los individuos de una especie determinadas características que los diferencian del resto. La selección natural es el proceso mediante el cual aquellas características más favorables suelen prosperar y transmitirse a las siguientes generaciones con mayor probabilidad que aquellas características desfavorables, generando una mayor adaptación al ambiente por parte de la especie.

Si quisiéramos resumir la teoría de la evolución, sería algo así:

  • Los individuos de una población varían considerablemente de unos a otros (variabilidad genética)
  • Gran parte de esta variación es hereditaria.
  • Existe una lucha por la supervivencia
  • Los recursos son limitados (ejemplo: los alimentos)
  • Los individuos menos adaptados al ambiente tienen menos probabilidades de sobrevivir y menos probabilidades de reproducirse; mientras que los individuos más aptos tienen más probabilidades de sobrevivir y más posibilidades de reproducirse y de dejar sus rasgos hereditarios a las generaciones futuras, lo que produce el proceso de selección natural.
  • Este proceso lento da como resultado cambios en las poblaciones para adaptarse a sus entornos, y en última instancia, estas variaciones se acumulan con el tiempo para formar nuevas especies

Cómo se adapta una especie al ambiente: un ejemplo de selección natural


Voy a explicar, a modo de ejemplo, cómo es el proceso mediante el cual una especie se adapta al ambiente en el que vive. Este proceso sirve para entender cómo se van moldeando los genes de una especie (y con ellos todas sus características biológicas) con la finalidad de ser más aptos para el ambiente en el que vive dicha especie.

¡Atención!

Las conclusiones de este apartado serán fundamentales para entender la relación entre la evolución humana, tu salud y tu cuerpo.

Un ejemplo para pensar

Supongamos que estamos estudiando una población de escarabajos. Hay dos tipos de escarabajos: verdes y marrones. A su vez, el ambiente donde viven tiene ciertas características que ejercen una fuerte presión selectiva sobre dichos escarabajos:

  • En ese ambiente hay un conjunto de aves que se alimentan de los escarabajos (depredadores)
  • Las condiciones climáticas del ambiente hacen que abunden las hojas secas.
población inicial de escarabajos
La población de escarabajos inicialmente

En la primer imagen podemos ver un hecho: hay variabilidad genética entre los individuos. Algunos escarabajos son verdes, y otros marrones. Desafortunadamente, no todos los escarabajos podrán reproducirse con todo su potencial. Dado que en el ambiente abundan las hojas secas, los escarabajos marrones pueden camuflarse con mayor facilidad que los verdes. Los escarabajos verdes son presa fácil para los depredadores.

Pájaro se come escarabajo verde
Los verdes son presa fácil.

Los escarabajos marrones están en clara ventaja evolutiva: tienen mayor probabilidad de supervivencia y reproducción que los escarabajos verdes. Estos últimos, están en una clara desventaja evolutiva debido a que su color es una característica muy desfavorable, ya que los delata ante sus depredadores. Los primeros se reproducirán a tasas mucho mayores que los segundos. Con el correr del tiempo, la población de escarabajos marrones será mayor que la de los escarabajos verdes, que poco a poco irán desapareciendo. No olvidemos, además, que ambos tipos de escarabajos compiten por los mismos recursos. Y éstos son limitados.

Imaginemos que transcurren 5.000 años (por poner un ejemplo). En el ambiente habrá mayor proporción de escarabajos marrones que de escarabajos verdes.

población de escarabajos
Luego de 5.000 años.

Suponiendo que no existieron grandes cambios en el ambiente, la velocidad de reproducción de los escarabajos marrones seguirá siendo mucho mayor que la de los verdes, que la tienen muy difícil para sobrevivir. Si este proceso continúa en el tiempo (supongamos 3.000 años más), llegará el momento en el que todos los individuos de la población serán marrones.

Especie totalmente adaptada al ambiente, luego de 8.000 años.
Especie totalmente adaptada al ambiente, luego de 8.000 años.

Esto es lo que se observa continuamente en la naturaleza.

Conclusion del ejemplo

Al ver el ejemplo anterior, mucha gente dirá:

¡Guau! los escarabajos fueron cambiando su color para camuflarse de sus depredadores

Lo mismo dirían del pelaje blanco de los osos polares en el ártico. O de las aletas de los peces.

A simple vista parece que sí. Pero no es correcta esa afirmación. Los animales no se van transformando (como por arte de magia) para adaptarse a un ambiente, si no que con el correr de las generaciones se van seleccionando los genes que más se adaptan al ambiente. Es sólo cuestión de probabilidades y tiempo. Los genes más ventajosos harán que quienes lo posean se reproduzcan a tasas mayores que otros individuos, generando la adaptación posterior. Como conclusión importante se puede decir lo siguiente (suponiendo que el ambiente se mantiene estable):

Cuanto más tiempo permanezca una especie en un ambiente, más adaptada estará al mismo

Ahora bien: ¿qué ocurre si el ambiente NO se mantiene estable? ¿qué ocurre si hay algún cambio en el ambiente? 

Cambios en el ambiente: adaptación o extinción


Queda claro que las especies se van adaptando al ambiente a medida que transcurren las generaciones, por medio de selección natural. Los genes de las especies se van moldeando a las características del ambiente en el que vive.

Pero, ¿qué sucede si hay un cambio en el ambiente? Bueno, eso depende del cambio en cuestión. Puede que el cambio no signifique nada, o puede que el cambio le genere muchos problemas a la especie.

Si el cambio es muy brusco, por lo general ocurre una desadaptación. Y la desadaptación puede arreglarse únicamente de dos maneras: adaptación o extinción.

Siguiendo el ejemplo del escarabajo: cambios climáticos

Supongamos que la población de escarabajos sufre un cambio en el ambiente. Imaginemos que hay un cambio climático que produce que las hojas ya no sean secas, si no que sean todas verdes.

El problema de esto es que genera una gran desadaptación en los escarabajos. Los escarabajos marrones, que antes estaban en ventaja evolutiva, ahora están en desventaja evolutiva porque ya no tienen hojas secas para camuflarse. Por el contrario, los escarabajos verdes ahora pueden camuflarse con mayor facilidad dentro del ambiente y están en ventaja evolutiva.

¡Se invirtieron los roles!

La pregunta es: ¿se adaptarán los escarabajos a este cambio? 

Y la respuesta es: depende. 

Depende de qué tan adaptados hayan estado los escarabajos al ambiente anterior. Y esto depende del momento dentro de la historia evolutiva en el que se produjo el cambio. Imaginemos tres escenarios posibles:

  1. Si el cambio ocurrió en el inicio (tiempo 0): la especie sin dudas se adaptará. Si recuerdan la población inicial, había aproximadamente un 50% de escarabajos de cada tipo. En este caso, ocurrirá como se explicó en el ejemplo, pero al revés: los escarabajos finalmente serán todos verdes luego de un tiempo prudencial. ¡Adaptación!
  2. Si el cambio ocurrió luego de 5.000 años: en este caso, la mayor parte de la población estaría en desventaja evolutiva, ya que hay una gran proporción (supongamos 85%) de escarabajos marrones. Sin embargo, ese 15% restante de escarabajos verdes tienen ahora tienen altas probabilidades de sobrevivir y reproducirse. Con algo de suerte, los escarabajos verdes podrán salvar a la especie. Los escarabajos marrones, por su parte, poco a poco irán desapareciendo. ¡Posible adaptación! (aunque llevará más tiempo que en el caso 1).
  3. Si el cambio ocurrió luego de 8.000 años: en este caso, es demasiado tarde. La población de escarabajos estaba completamente adaptada al ambiente anterior, y todos los escarabajos son marrones. Las probabilidades de adaptación son casi nulas. La única alternativa es que exista alguna mutación azarosa que genere algún escarabajo de color verde, o con alguna otra ventaja evolutiva que permita salvar a la especie. Conclusión: ¡extinción casi asegurada!

Conclusiones (muy importante)

Anteriormente había concluido que cuanto más tiempo permanezca una especie en un ambiente, más adaptada estará al mismo. 

A esa conclusión le voy a sumar otra que deriva de lo analizado anteriormente, y es fundamental para entender el problema que tiene la raza humana en la actualidad:

Cuanto mayor sea la adaptación de una especie a un ambiente, más problemático será para la especie un cambio brusco en el mismo.

Pensemos en el ejemplo de los escarabajos. Un mismo cambio puede producir un impacto muy diferente, en función del grado de adaptación de la especie al ambiente anterior. Si la especie estaba completamente adaptada al ambiente, y el cambio es muy brusco, podría hasta ocurrir una extinción.

¿Qué pasó con la raza humana? (¡Por fin!)


El ser humano pasó más del 99% de su historia evolutiva en la era paleolítica. Estamos hablando de aproximadamente 2,5 millones de años en los cuales el ser humano fue cazador-recolector y se alimentaba únicamente de animales y plantas (vegetales de hojas, hortalizas y frutas de estación).

No sólo eso, si no que además era nómade, por lo que vivía en constante movimiento. Además, el alimento era un bien escaso, y en ocasiones debía hacer grandes esfuerzos físicos para obtenerlo.

Estamos hablando de un ambiente paleolítico que se mantuvo estable durante aproximadamente 2,5 millones de años. Tiempo más que suficiente para decir que el ser humano estaba plenamente adaptado a ese estilo de vida. Es lógico pensar que nuestro cuerpo evolucionó para ese estilo de vida, y para alimentarse de animales y plantas.

Estamos totalmente adaptados al estilo cazador-recolector

Así como vimos con los escarabajos que estaban completamente adaptados al ambiente (eran todos marrones), el ser humano estaba completamente adaptado al estilo de vida cazador-recolector.

¿Por qué?

Porque así funciona la naturaleza. No existen puntos intermedios: ante una presión selectiva de un ambiente hay sólo dos caminos: adaptación o extinción.

Si una especie vive en un ambiente donde la selección natural está operativa y sobrevive 2,5 millones de años, entonces está claro que la especie está perfectamente adaptada al ambiente. 

Quien diga lo contrario, estaría contradiciendo la teoría de la evolución, que es universalmente aceptada por la comunidad científica. Y no creo que nadie esté en condiciones hoy de refutar la teoría de la evolución, ¿o sí?

Nuestro genoma es cazador-recolector. Tenemos los genes de los mejores cazadores-recolectores del paleolítico. Heredamos todas las ventajas evolutivas para vivir en ese ambiente. ¡Somos como los escarabajos marrones!

Como vimos anteriormente, cuanto más adaptada esté una especie a un ambiente, más catastrófico podría ser un cambio abrupto en el mismo.

Y un buen día, sucedió.

Cambio abrupto: revolución agrícola.

Hace unos 8.000-10.000 años, el hombre descubre la agricultura y cambia su vida para siempre.

Con el inicio de la agricultura se cierra el período paleolítico y da lugar al período conocido como neolítico. En este momento tiene lugar el cambio más radical en la vida del hombre: pasa de ser nómade a ser sedentario, y pasa de ser cazador-recolector a ser productor.

El hombre dejó de moverse y se asentó. Y cambió la pesca, la caza y la recolección, por la agricultura y la ganadería.

Eramos una especie completamente adaptadas a un ambiente que cambió radicalmente. La dieta del ser humano cambió por completo, dando lugar a la ingesta de alimentos completamente nuevos para la especie (cereales, legumbres y lácteos)

Esto produce, sin dudas, una desadaptación en el ser humano. Teníamos un cuerpo adaptado al estilo de vida paleolítico, y un tracto digestivo perfectamente adaptado a la dieta de los cazadores-recolectores. Sin embargo, el hombre cambió la dieta por completo e introdujo con ello alimentos extraños que le generan grandes problemas de salud. grandes problemas de salud.

Cualquier antropólogo podría decirnos la diferencia de salud entre los cazadores-recolectores del paleolítico y los agricultores del neolítico. Y por algo algunos antropólogos e historiadores opinan que la agricultura fue el peor error en la historia de la raza humana.

Pero ya nos adaptamos, ¿Verdad?

La realidad es que no. 10.000 años son muy poco tiempo, evolutivamente hablando.

Pensemos que las líneas evolutivas del ser humano y el chimpancé se separaron hace más de 5 millones de años y aún así compartimos con ellos el 98% de nuestro ADN. Así que, ¿cuánto podemos cambiar en tan solo 10.000 años?

Todavía tenemos los genes de los mejores cazadores-recolectores. Vivimos en una discordancia evolutiva, ya que somos cazadores-recolectores viviendo y comiendo de una manera muy diferente a como esperan nuestros genes.

Somos como los escarabajos marrones luego de que desaparecieron las hojas secas.

Estamos en pleno proceso de desadaptación.

Pero algún día nos vamos a adaptar, ¿Verdad?

Ese es otro tema complicado. Pero voy a dar la misma respuesta.

Lo más seguro es que no.  Ni siquiera en cientos de miles de años.

¿Por qué?

Primero hay que tener en cuenta que nosotros (los que vivimos hoy en día) no nos vamos a adaptar. Las adaptaciones se producen a medida que transcurren las generaciones.

Pero esto tampoco ocurrirá. 

Si recuerdan, para que una especie se adapte deben ocurrir dos cosas:

  1. El ambiente debe permanecer estable con determinadas características, de manera que la especie se adapte a ellas (sin grandes cambios).
  2. La selección natural debe estar operativa. Es decir, los individuos que más se reproducen deberían ser SÓLO aquellos que tienen ventajas evolutivas en el ambiente.

Sin embargo, en la actualidad no ocurre ninguna de las dos cosas.

  1. Desde la revolución agrícola, el ser humano ha pasado por una infinidad de cambios radicales: revolución industrial, revolución informática, etc. El modo de vida del hombre cambia constantemente.
  2. La selección natural ya no funciona en el ser humano.

¿Cómo que la selección natural ya no funciona en el ser humano?

El ser humano se alejó de la naturaleza y de las redes tróficas de las que formaba parte originariamente.

Con esto se alejó de los grandes peligros de la naturaleza, como los depredadores. El resultado de esto es una explosión demográfica: el ser humano se reproduce casi sin límites.

En la naturaleza los aptos son aquellos que más se reproducen, mientras que los no aptos tienen muy pocas probabilidades de reproducirse y transmitir sus genes. Así se adapta una especie.

Sin embargo, el ser humano ya no tiene aptos y no aptos, si no que cualquiera puede reproducirse con casi la misma probabilidad. Esto genera que las desadaptaciones nunca se arreglen.

El ser humano es el único animal del planeta que dejó de evolucionar y vive en constante desadaptación.

Problemas del nuevo modo de vida


Esta discordancia evolutiva entre nuestros genes y el modo de vida actual nos ocasiona grandes problemas de salud.

La incorporación de alimentos totalmente nuevos para la especie tuvo un resultado nefasto en la salud del ser humano.

Somos una especie que está completamente adaptada a un ambiente que ya no existe.

En la segunda parte del artículo voy a explicar de qué manera la nueva forma de vivir y alimentarnos está causando todos los problemas de salud en el mundo: obesidad, diabetes, depresión, cáncer, enfermedades cardiovasculares, enfermedades autoinmunes, y enfermedades neurodegenerativas.

Después de todo, ¿no te parece raro que a éstas enfermedades se las conozca como enfermedades de la civilización?

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Publicado en Evolución Salud